LAS CLAVES DEL MANTENIMIENTO DE UNA PUERTA AUTOMÁTICA

mantenimiento puerta automática

Cuando nos instalan una puerta y vemos que todo funciona correctamente nace en nosotros una idea: hasta el final de los días la puerta va a funcionar exactamente igual. Tendemos  despreocuparnos de ella y pasamos por alto los síntomas que nos avisan de que algo no está marchando bien.

Tras muchos años de experiencia, en Powermatic hemos elaborado una serie de pasos a seguir para que tú, como propietario, pueda valorar la situación de tu puerta. Sobra recordar, que las puestas a punto y averías siempre deben de ser realizas por un técnico profesional del sector. Aun así, nosotros mismos podemos descubrir si algo está fallando.

LIMPIA LAS ZONAS ALEDAÑAS

Las puertas automáticas suelen acumular, debido a su situación exterior, una gran cantidad de polvo y residuos de la calle. Esto puede contribuir a su mal funcionamiento. Por ello, desde Powermatic siempre recomendamos que se tome como rutina, la limpieza de toda la zona alrededor de la puerta. Sin duda alguna alargarás su vida útil.

LA LUBRICACIÓN ES UNA DE LAS CLAVES

Prepárate para agudizar bien el oído, porque ese será uno de los ejercicios habituales. En el funcionamiento de una puerta hay muchos elementos que están en contacto constante. Por ello, es fácil que con el transcurrir del tiempo estas piezas pierdan su lubricación. Es ahí cuando estaremos atentos a posibles ruidos extraños, anteriormente inexistentes, cada vez que usemos nuestra puerta automática. Presta atención, localiza la zona y contacta con un profesional. Ellos saben que material se necesita para lubricar mejor cada zona.

CUIDADO CON LA HUMEDAD

Alguno de los elementos electrónicos de nuestra puerta pueden encontrarse directamente ala intemperie, sin ningún tipo de protección. Estas piezas quedan expuestas a altas temperaturas y sol en verano, así como heladas o lluvias en invierno. Estas condiciones climatológicas pueden causar daños en las carcasas y fundas  de los cuadro de maniobras o las fotocélulas. Comprueba visualmente que no hay rotura o pequeña fisura por donde pueda entrar humedad. En caso afirmativo, no dudes en contactar con un servicio técnico lo antes posible.

 

Ya sabes, crea unos hábitos para tener siempre tu puerta automática lista y a pleno rendimiento. Y si te surge cualquier problema o urgencia, en Powermatic estamos encantados de ayudarte.

 

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