AVERÍAS FRECUENTES EN LAS PUERTAS AUTOMÁTICAS

averías frecuentes en puertas automáticas

Son muchos los años que dedicados a la automatización de puertas y sistemas de seguridad. Después de tanto tiempo, en Powermatic solucionamos muchísimos tipos de problemas, algunos con mayor grado de dificultad que otros.

Con este artículo queremos mostraros las averías que frecuentemente se dan en las puertas automáticas y la manera de proceder ante ellas. Recordad que siempre es recomendable que un profesional cualificado os ayude para asegurarnos el perfecto funcionamiento de nuestra puerta.

Averías en Puertas Correderas.

El motor no funciona: si vemos que el motor de nuestra puerta no funciona, deberemos comprobar la entrada de alimentación al motor. Revisaremos también si hay fusibles fundidos o tal vez los cables estén fuera de sus clemas. No debemos de olvidar comprobar que los contactos de seguridad estén cortocircuitados y  que el emisor esté programado y enviando señal.

La puerta está cerrada y no podemos desbloquearla: tenemos que mirar que los finales de carrera esté actuando correctamente y que la puerta para sin presionar ni en la apertura ni en el cierre.

La puerta no abre ni cierra completamente: en este caso, tenemos que comprobar que la regulación de tiempos de maniobra de la puerta sea unos segundos superior a los realmente necesarios. Además, miraremos que los finales de carrera estén instalados correctamente. No podemos olvidar prestar atención, en todo el recorrido, al final de carrera.

Si cortamos el haz de la fotocélula y la puerta se detiene y cierra: tendremos que intercambiar entre sí los cables de apertura y cierre del motor, además de los finales de carrera.

El motor suena pero la puerta no abre ni cierra: primero tendremos que desbloquear la puerta y llevarla al centro. Pulsamos u comprobamos que la apertura y cierre del motor estén correctos, así como el final de carrera. Regulamos el embrague mecánico, electrónico y la fuerza.

La puerta se queda a mitad de recorrido: si el motor deja de funcionar, deberemos aumentar el tiempo de trabajo. Si se para la puerta pero el motor sigue funcionando,  debemos regular la fuerza (mecánica o electrónica) y comprobar que no haya ningún obstáculo.

Averías en Puertas Abatibles.

El motor/motores no funciona:  deberemos comprobar la entrada de alimentación al motor. Revisaremos también si hay fusibles fundidos o tal vez los cables estén fuera de sus clemas. Comprobamos que los contactos de seguridad estén cortocircuitados y  que el emisor esté programado y enviando señal.

Un motor abre y el otro cierra: intercambiar los cables de la apertura y cierre del motor. Para saber cuál es el correcto, tendremos que ver los leds de maniobra o esperar al cierre automático.

Si cortamos el haz de la fotocélula y la puerta se detiene y cierra: tendremos que intercambiar entre sí los cables de apertura y cierre del motor o motores.

Las puertas no cierra: comprobar que las fotocélulas están conectadas correctamente. Además verificar que están alineadas y que la señal llega al cuadro de maniobras. En caso de no estar instaladas, comprobaremos que las entradas correspondientes de seguridad estén punteadas.

Las puertas se paran a mitad de recorrido: tendremos que regular el tiempo de maniobra, al menos, dos o tres segundos por encima de lo necesario para realizar la maniobra completa.

La puerta no abre ni cierra completamente: comprobaremos el ajuste de fuerza hidráulica y/o electrónica. Verificaremos que no existan puntos de rozamiento en el recorrido de la puerta. No podemos olvidar comprobar que las cotas de instalación están colocadas correctamente.

Averías en Puertas Basculantes.

La puerta no funciona: comprobaremos primero la entrada de alimentación del motor. Además, tendremos que comprobar que no hay fusibles fundidos o cables fuera de las clemas. También verificaremos que el emisor esté programado y envíe señal. Finalmente, miraremos que los contactos de seguridad estén cortocirucitados.

El motor se para en la bajada y vuelve a subir: tendremos que comprobar el ajuste de fuerza del motor, así como que la puerta no tenga ningún obstáculo en su recorrido. Por último, revisaremos los finales de carrera.

Averías en Puertas Basculantes Contrapesadas.

La puerta no funciona: deberemos comprobar la entrada de alimentación al motor. Revisaremos también si hay fusibles fundidos o tal vez los cables estén fuera de sus clemas. No debemos de olvidar comprobar que los contactos de seguridad estén cortocircuitados y  que el emisor esté programado y enviando señal.

Al abrir o cerrar el motor sigue funcionando: tendremos que regular los finales de carrera.

La puerta no cierra: comprobaremos que las fotocélulas están bien conectadas, alineadas y que la señal llega al cuadro de maniobras. En caso de no estar instaladas, miraremos que las entradas correspondientes de seguridad estén punteadas.

La puerta baja a trompicones: verificaremos que la puerta está correctamente equilibrada; añadiendo peso si fuese necesario.

El motor suena pero la puerta no sube: tendremos que comprobar que la puerta está equilibrada y añadiendo peso si fuese necesario.

Avería en barreras.

La barrera no funciona: hay que comprobar la entrada de alimentación al motor, que no haya fusibles fundidos o los cables estén fuera de sus clemas. Además, miraremos que el emisor esté programado y envíe correctamente su señal, así como que los contactos de seguridad estén cortocircuitados.

La barrera no abre: verificar el muelle de compensación, las conexiones del motor y finales de carrera.

La barrera no cierra: tenemos que ver que las fotocélulas estén conectadas correctamente, alineadas y que la señal llegue a al cuadro de maniobras. En caso de no estar instaladas, comprobaremos que las entradas de seguridad correspondientes estén punteadas.

La barrera baja o sube a trompicones: deberemos de regular el muelle de compensación.

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